San
Isidro de Lules(Home Page)
Zoilo
Domínguez
Eliseo
Cantón.
Frente a La Plaza de San Isidro, se yergue penosamente un viejo edificio en estado ruinoso, a la par de una capilla con la que conforma una unidad. Esta capilla estuvo cerrada durante 63 años y fue abierta al público cumpliendo sus funciones específicas debido a la perseverancia y tesón del entonces Administrador Parroquial ,el Padre Miguel.
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Foto de la actual Iglesia Parroquial de San Isidro de Lules.
El diario La Gaceta y otras publicaciones dedicaron varios artículos a las construcciones antiguas de la zona, pero ninguno hizo notar una singular disposición,de la Iglesia de Lules: la disparidad arquitectónica que hay entre la casa y la capilla aledaña.
El edificio está básicamente conformado por un recinto cerrado y rectangular de orientación norte-sur, flanqueado a ambos lados, por el este y por el oeste, por sendas galerías cada una de ellas sostenidas por una columnata. Las columnas son acanaladas y están coronadas por un capitel que sostiene un arquitrabe y por encima un friso que en lugar de triglifos y metopas está adornado con figuras geométricas irregularmente dispuestas. De acuerdo a la forma del capitel se trata de columnas dóricas.
La disposición del conjunto: columnata-galería-recinto rectangular-galería-columnata, nos hace pensar inmediatamente en un templo griego.
Pasemos ahora a la capilla. En su frente observamos dos columnas cilíndricas y lisas que sostienten un arco. En su interior, conformado por una nave central y una lateral, se repiten los arcos sostenidos por gruesos muros y pilares cuadrados lo que nos recuerda al estilo colonial español. Su orientación este-oeste forma un ángulo recto con la orientación de la casa.
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Foto del estado ruinoso de este edificio unico en el Pais .Junio de 1996..
¿A qué se debe tan manifiesta disparidad?. (Resumen).
Haciendo un poco de historia recordemos que el cura Zoilo
Domínguez, en ese entonces párroco de Famaillá,
había construido una casa de altos y a la par una capilla que dedicó
a San Isidro Labrador a cuyo alrededor se formó el pueblo. El estilo
de la casa construida por el cura era similar al de la capilla, como puede
verse en viejas publicaciones: columnas redondas sosteniendo arcos y gruesos
pilares.
Esta casa fue destruida por un incendio y reconstruida luego por el doctor Eliseo Cantón, hijo de Isabel Domínguez y de Eliseo Cantón; que a la muerte del cura quedaron, junto con Zoila Domínguez fallecida a temprana edad, a cargo de la casa y del mantenimiento de la capilla. Como compensación tenían el derecho de que sus restos y los de sus descendientes, descansaran en la cripta de la capilla.
El porqué el doctor Eliseo Cantón usó este estilo en la reconstrucción de la casa, lo encontraremos buceando en sus escritos.
Dijo el doctor Cantón: "El estilo griego, al proyectar con sus líneas impecables elegancia y belleza arquitectónicas, resulta majestuoso y sobrio a la vez, singularmente apropiado para servir de templo a Minerva, ya que la ciencia y el arte, manifestaciones excelsas del género humano, vivieron hermanados desde los días gloriosos de la Grecia antigua".
No nos cabe, pues, la menor duda de que el edificio levantado por Cantón a la par de la capilla, era un homenaje a la ciencia, cuya diosa, Minerva, era venerada en templos y templetes construido en el majestuoso estilo dórico.
La idea de Cantón fue erigir a la par del templo dedicado a la fe
religiosa, uno dedicado a la fe científica, sin que en su ánimo
existiera la menor idea de ofensa o enfrentamiento ya que era respetuoso
de todas las creencias. Así, lo hace saber cuando, al propiciar
la provisión de aguas corrientes a la ciudad de San Luis dijo: "Creo
también que lo van a votar, sin distinción de creencias,
lo mismo los librepensadores que los creyentes. Los primeros porque saben
que teniendo a su servicio un organismo fuerte y vigoroso - como lo tendrán
los puntanos cuando beban buena agua - se encuentra el cerebro en mejores
condiciones de raciocinar y pensar libremente; y los segundos porque no
han de perder seguramente la propicia ocasión que se les presenta
de cumplir con una de las más preciadas obras de misericordia, cual
es dar de beber al sediento".
Este anhelo de hermanamiento entre la fe y la ciencia destruye la creencia popular sustentada por muchos años de que, el doctor Cantón quiso cometer una agresión a la Iglesia, al dejar escrito en su testamento, el deseo de que su cuerpo fuera incinerado y depositado en la capilla donde yacían y yacen sus padres y su tía Zoila. También estuvo allí el padre Zoilo Domínguez hasta que el 8 de junio de 1996 .Su ataúd fue mandado a restaurar con la colaboracion de don Miguel Pedraza y depositado en una urna de cristal hecha por Hector Bongiovanni y que hoy puede ser visitada por el publico.
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26 de Junio de 1996.Fachada Restaurada.
El doctor Cantón fue un libre pensador con una fe ciega en el progreso y partidario decidido del positivismo de Comte. De allí que en sus expresiones se refiriera con optimismo al futuro del país: "Es de todos conocida la exuberancia y robustez de este joven organismo que se llama Argentina y de ahí mi fanática fe en el porvenir".
Esto lo llevó a formar parte de la masonería, una institución pletórica de futuro y de gran influencia en las altas capas de la sociedad, llegando a ocupar los más altos cargos dentro de la organización.
Contrariamente a lo expresado en alguna publicación, el doctor Cantón no dejó testamento. Pero en una conferencia titulada: Reflexiones históricas sobre prácticas funerarias dictada el 5 de mayo de 1927 en una reunión de la Asociación Argentina de Cremación a la que pertenecía, expresó claramente: "Sólo, sí, deseo que mis cenizas sean trasladadas a mi querida Tucumán y enterradas en aquella capilla de Lules fundada por el Dr. Zoilo Domínguez enfrentando la majestuosa quebrada perpetuadora del nombre y de la valiente tribu de los indios lules entre la raigambre del secular jazmín que la ornamenta a fin de que sus flores, vivificadas por nuevos elementos nutricios, se vuelvan más perfumadas y embalsamen mejor el ambiente donde descansan mis padres venerados, hermanando así un doble idealismo entre la fe católica y la fe científica que profeso".
Nuevamente pone de relieve su esperanza de que la fe católica
y la fe científica estén hermanadas: ya lo había expresado
materialmente al construir a la par de la capilla de neto estilo español,
la casa de estilo griego: y él quería reposar en esta casa
a la par de la capilla, donde reposaban sus padres.
Entonces, queda totalmente claro, que el doctor Cantón no quiso
ser depositado en la cripta de la capilla de San Isidro Labrador, como
le correspondía por su primogenitura y porque después de
la muerte de su madre, él corrió con los gastos de mantenimiento
del culto y de la capilla, cosa que cumplió celosamente hasta su
muerte en 1931.